Shots de Tequila

_20151207_122308¿Habéis visto qué chupitos de tequila tan originales? Son pequeños trampantojos.

Decidí hacerlos de tequila porque cuando mis amigos y yo “éramos jóvenes” y saliamos, a alguién (y no quiero señalar a nadie), siempre se le ocurría que tomaramos un Chupito de Tequila.

Lo difícil en aquel tiempo era tomarse sólo uno, pero en esta ocasión, sabía que proponer tomar un chupito de tequila, podía ocasionar la expulsión inminente de la fiesta, entonces se me ocurrió una forma diferente y menos “peligrosa” de proponerlo.

Ingredientes:

  • 50 ml de Zumo natural de Limón
  • Tequila al gusto (yo añadí algo menos de 50 ml)
  • 10g de Gelatina neutra
  • 300 ml de Agua

Preparación:

CDSC_1253omo veis en la foto, utilicé de molde la misma cáscara del limón exprimido. Solo hay que limpiarlo bien e intentar que quede la menor cantidad posible de fibras.

Ponemos a calentar el agua hasta que hierva, salvo un vasito que lo reservamos. Mientras tanto exprimimos los limones necesarios para conseguir 50 ml de zumo.

Después añadimos la gelatina y removemos bien hasta que se disuelva totalmente. A continuación, añadimos el vaso de agua que hemos reservado, el zumo de limón, el tequila y removemos.

Cuando todos los ingredientes esten disueltos, procedemos a llenar los medios limones y lo metemos en la nevera. Yo tenía algo de prisa y lo metí en el congelador un ratito antes de pasar por la nevera.

Pasadas 3 horas aproximadamente, ya tenemos nu_20151130_150524estra gelatina y solo queda cortar nuestras rodajitas de limón. Para ello, cortaremos cada cáscara por la mitad y después esa en otras dos. Es decir, de cada medio limón que hemos llenado, nos saldrán 4 rodajas de limón.

Si os han gustado estos graciosos trampantojos, podéis compartirlo y/o dejarme un comentario.

Son ideales para celebraciones y fiestas con amigos. Además, sirven para decorar cualquier copa o cóctel.

¡Hasta pronto corazones!

Mi primer Trampantojo

2015-09-30_19.10.03He querido inaugurar mi blog con un postre que me trajo mucha suerte. En mi opinión la suerte es de quien la busca y eso mismo es lo que hice el día que me presenté al 2º concurso de postres de Lanzahita, mi pueblo. Como es algo muy especial, tan especial como escribir mi primer post, os voy a contar cómo sucedió…

Me pasé días dándoles vueltas. Tenía que ser perfecto, pero lo cierto es que no se me ocurría nada y el día se acercaba, así que me decidí a elegir los ingredientes a ver si así me surgían más ideas.

Desde muy pequeña he sentido debilidad por los higos. Tengo higueras en una casita de campo que se llama El Castañar, aquí es donde tengo mi huerta y otros árboles frutales además de Castaños, de ahí su nombre.

Otra cosa que me encanta es recolectar moras para hacer mermelada. Justo estaban empezando a brotar pues estábamos a finales de agosto, así que decidí hacer un postre con moras e higos.

Tenía claro que el punto fuerte de mi postre tenía que ser la originalidad. Quería hacer algo tradicional pero buscaba una presentación original, pues creo que mezclar tradición con originalidad es la clave del éxito.

Ya solo me faltaba elegir lo más importante, el nexo de unión entre mis ingredientes. Mi madre me sugirió que hiciera la típica tarta de cuajada y aunque yo prefería la tarta de queso fría, finalmente me decidí por la tarta de cuajada puesto que mi madre fue quien me motivó y ayudó a presentarme al concurso y quise agradecérselo así, para que el postre tuviera un poquito de cada una.

Ahora venía lo más difícil, cómo combinar los higos y las moras con una tarta de cuajada. Me puse a buscar en los armarios de la cocina de mi madre un recipiente diferente, original, a ver si se me ocurría algo y…allí estaban los tarritos de yogurt de cristal, eran perfectos para preparar ¡mi primer trampantojo de yogurt!
Elaboración:

Para la base hice una mermelada de higo a la que añadí nueces para darle un toque más consistente. Lo llevé al congelador unos minutos para que se endureciera y fuera más fácil añadirle la capa de tarta de cuajada. Esta capa se añade unos 20-30 minutos después de apagar el fuego, cuando haya enfriado un poco a temperatura ambiente. Después de añadir esta capa (explico más abajo su elaboración), lo llevé a la nevera durante 3-4 horas.

Pasado este tiempo puse la mermelada de mora añadiendo unas moras enteras que aportaban un toque agridulce muy interesante. Para hacer estas moras tienes que seguir el mismo procedimiento que para hacer la mermelada, pero tienes que dejarlo hervir muy poquito tiempo para que la mora se quede entera, unos 15-20 minutos aproximadamente. Podéis ver la preparación de las dos mermeladas pinchando en el enlace.

Mi “yogurt” no solo tenía un contraste delicioso de sabores sino también de colores y gracias a esto conseguí el 2ºpremio del concurso de postres de mi pueblo, ¡Qué ilusión!
Espero que disfrutéis tanto o más que yo haciendo esta receta. Tenéis todos los detalles más abajo. Si tenéis alguna duda podéis escribirme, estaré encantada de atender vuestras comentarios.

Relleno de tarta de cuajada

Ingredientes:

♥ 500 ml de Leche
♥ 500 ml de Nata para Cocinar  
♥ 6 cucharadas de Azúcar  
♥ Dos Sobres de Cuajada en Polvo
Preparación:

Retiramos medio vaso de leche y disolvemos en él los dos sobres de cuajada en polvo.

El resto de leche se pone a calentar con la nata y el azúcar, removiendo para que no se pegue y una vez empiece a hervir, añadimos el vaso de leche con la cuajada y seguimos removiendo.Cuando vuelva a hervir, retiramos del fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente durante unos 20-30 minutos.

Pasado este tiempo lo vertemos sobre los vasitos de cristal con base de mermelada de higo recién sacados del congelador y llevamos a la nevera para dejar que la tarta coja la textura adecuada. Lo dejaremos unas 3-4 horas.